quinta-feira, 6 de março de 2014

Três coronéis venezuelanos se insubordinam: queda de Maduro é iminente.



Ontem circulou pelas redes sociais uma carta, com 15 páginas, creditada a membros do exército e polícia da Venezuela com fortes críticas ao governo terrorista de Nicolás Maduro e ao ex-presidente Hugo Chavez, morto em dezembro de 2012.

Militares venezuelanos declaram-se descontentes com a crise no país e dirigem-se ao povo, pedindo perdão pelos maus-tratos cometidos pela Guarda Nacional e polícia. A carta começa afirmando que "é muito triste ver os dias difíceis que estamos vivenciando em nosso país por causa de más políticas de Estado , a má gestão e maus conselhos do governo cubano."A carta esclarece que os soldados e suas famílias também vivem os mesmos problemas dos civis, de filas intermináveis para compra de produtos cada vez mais escassos. A nota observa que o sistema de produção não existe mais decorrente da má gestão com desapropriações do ex-presidente.

Observam a gravidade da censura a imprensa e começam a exigir do alto comando que neguem ordens para reprimir os manifestantes. Se havia dúvida sobre a autoria do comunicado, na noite de terça feira elas começaram a se confirmar.

Três coronéis da Guarda Nacional venezuelana se insubordinaram e negarem-se a cumprir a ordem do chefe de sua divisão para aumentar a repressão contra as manifestações na cidade de Valencia, a oeste de Caracas.

Esta notícia foi confirmada pelo jornal El Nuevo Herald, de Miami. O jornalista Antonio Maria Delgado assina a informação publicada. A insubordinação começa a alastrar-se entre a tropa. Pelo menos a polícia e exército do país já mataram 18 jovens, feriram mais de 1500 e mais de duas mil pessoas, inclusive o líder de oposição Leopoldo Lopes, estão detidos ilegalmente.

O general Carlos Júlio Peñaloza, ex-comandante geral do Exércio da Venezuela, exilado em Miami, disse que três coronéis, entre eles o comandante de logística e operações, estão foragidos. A tropa da base onde ele se encontrava recusou prende-lo.

El Nuevo Herald
Antonio Maria Delgado

Tres coroneles de la Guardia Nacional venezolana se insubordinaron la noche del martes, tras negarse a cumplir las órdenes del jefe de su división de incrementar la represión contra las manifestaciones de protesta en la ciudad de Valencia, al oeste de Caracas, dijeron oficiales venezolanos que están en contacto con sus homólogos en el país sudamericano.


La insubordinación se suma a una serie de informes recogidos en los últimos días de que integrantes de la Guardia Nacional se están resistiendo a cumplir con las órdenes provenientes de la cúpula chavista de incrementar la ola represiva contra los manifestantes, acciones que en un mes de protestas han dejado un saldo de al menos 18 muertos, cerca de 300 heridos y más de mil detenidos, incluyendo al líder opositor Leopoldo López.

Los coroneles –entre los que figuran el jefe de personal de la Regional 2, el de logística y el de operaciones–, se encuentran prófugos, entrando en la clandestinidad luego de que el personal militar de la base militar saliera en su defensa, impidiendo el cumplimiento de la orden de arresto emitida por su oficial superior, dijo en Miami el general Carlos Julio Peñaloza, ex Comandante General del Ejército de Venezuela.

Peñaloza, quien mantiene contacto con integrantes de las Fuerzas Armadas en Venezuela, dijo que el general de Brigada de la Guardia Nacional Arquímedes Jesús Herrera Ruso, emitió la orden a arresto luego de que sus coroneles, los tres integrantes del Estado Mayor de la base, se rehusaran cumplir con sus órdenes.

“El general [Herrera Ruso] llamó a la DIM [Dirección de Inteligencia Militar], para que los vinieran a buscar [y se los llevaran detenidos], pero en el ínterin, oficiales subalternos los liberaron y se evadieron”, dijo Peñaloza.

Los coroneles Richard Solórzano, Felipe Tovar y Elio Malpica habían recibido órdenes de redoblar la represión para terminar de aplastar las manifestaciones en la ciudad de Valencia que comenzaban a incorporar a residentes de las zonas populares.
Valencia ha sido uno de los focos de la mayor represión emprendida hasta ahora por el régimen de Nicolás Maduro. La sede la Regional Numero 2 de la Guardia Nacional, una de las nueve que existen en el país, es uno de los centros que ha acumulado el mayor número de denuncias de manifestantes torturados.

El presidente de la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), el teniente José Colina, dijo que los agentes de la Guardia Nacional y las organizaciones paramilitares vinculadas al chavismo, conocidas como colectivos, han cometido crímenes de lesa humanidad contra muchas de las personas que han estado manifestando en la región central.

Según los testimonios recogidos por Veppex, las violaciones de detenidos se habían convertido en práctica común dentro de la base, con casos detectados que suman más de una docena.

Organizaciones no gubernamentales que velan por los derechos humanos en Venezuela aseveran que los detenidos casi siempre son sometidos a palizas después de estar bajo custodia de los militares, y que en algunos casos son sometidos a torturas con electricidad.